viernes, 13 de junio de 2014

Más allá del tiempo




Hola a todos

Hace ya bastante tiempo que no hecho un blog, pero esta vez les traigo algo novedoso que espero que les guste.  Éste blog es unico y esclusivamente para amantes de historias fantásticas con toques históricos, cabe resaltar que soy yo, Grecia Rios Moreno de 16 años, quien crea estos cuentos. Espero recibir comentarios que me servirán para mejorar.
Gracias (:


 Más allá del tiempo

Desperté en un mundo totalmente extraño, no sabía ni donde estaba parada, el cielo era de color gris, las gotas de lluvia caían sobre mi rostro sin cesar, no percibía  el aroma de las flores, no escuchaba la dulce melodía de los pájaros al cantar, no existían  las enormes zanjas de cultivos que solía ver un poco antes de mi travesía y en su lugar yacían gran cantidad de construcciones enormes posicionados uno a continuación de otro con aberturas cubiertas por telas de distintos colores que evitaban dejar ver el interior. Pasaban muchas personas de aquí a allá, éstas eran muy parecidas a mí, pero a la vez diferentes, usaban otro tipo de vestimenta-muy ajustada para mi gusto-, diferente forma de llevar el cabello-los hombres tenían el cabello corto y las mujeres cabello largo-. Al parecer todos estaban locos, hablaban solos con una rara piedra en la oreja y en un dialecto que aún no logro comprender, se trasladaban en unos animales que no logro distinguir, pero que me recuerdan a murales encontrados por los antiguos de mi pueblo, éstos producían humo y ruido ensordecedor.
Mi nombre es Suysuy y soy una princesa Chimú, mi padre es el poderoso Minchan Caman, el Chimú Cápac y gran conquistador, y este  es el relato de mi rara, pero singular  historia que pasa de la fantasía a una dura realidad.
Gracias a mi Padre, pude tener una buena educación desde los trece años. Mis doce hermanos mayores se oponían firmemente a que reciba  ésta, ya que consideraban que las mujeres solo podían dedicarse para las actividades domésticas, sin embargo mi padre quería algo diferente para mí y contra viento, marea y familia ,permitió que tenga la misma educación que mis hermanos poseían.
Siendo el reino Chimú, uno de los más grandes y poderosos de la época, años más tarde en busca de la expansión y poderío total por parte de los Incas, se inició una guerra brutal entre mi gente y los guerreros del incanato. Pachacutec envió treinta mil guerreros para conquistar territorio Chimú, invadieron territorio poco a poco hasta llegar a Paramonga. Ahí se encontraba la resistencia Chimú que luchaba por  la sobrevivencia de lo que quedaba de nuestra gente, nuestra cultura, nuestro hogar.
 La sangre corría a mares, y después muchos días de ardua batalla, fuimos vencidos. En memoria de esta gran batalla, Pachacutec mando a construir la Fortaleza Paramonga y envió a sus soldados que llevaran al Chimú Cápac, mi `padre, y a toda la familia real  al Cuzco para que sean torturados públicamente.
En el trayecto hacia la capital Inca, mi familia y yo fuimos golpeados duramente, pero al parecer eso no era nada comparado con lo que nos harían al llegar a nuestro destino. Antes de que termine la guerra, había escuchado de la boca de mi hermano mayor los castigos públicos que tenían los prisioneros de guerra: lapidación, apaleamiento, ser arrastrados en rocas y quemar vivos.
Todo eso me aterraba, era una sensación abrumadora  que no me dejaba ni dormir, sin embargo mi padre siempre con la frente en alto, orgulloso de nuestra raza y de nuestro pueblo vencido.
Al llegar al Cuzco, fui apartada de mi familia y llevada a la habitación del Inca, no sabía la razón, todo era muy sospechoso. Me ataron con gruesas sogas y estaba custodiada por dos enormes guardias-que me causaban pavor-. Minutos después, entró uno de los sirvientes, el cual se me hacía muy familiar, me miro con sorpresa, y con forme avanzaba hacia mí, observé que en sus manos llevaba una de las túnicas más hermosas que he visto en toda mi vida, hecho a base de plumas multicolores, bordados de las figuras de los dioses incaicos y adornos de oro y plata. Me limpió el rostro, disimuladamente cortó con un pequeño cuchillo de piedra y me dijo:
-       Es tradición en estas tierras que los incas sean el primer hombre de todas las muchachas del imperio. ¡Busca a tu familia y huye!, no te preocupes por los guardias los distraeré un tiempo.
No dije ni gracias, solo acabe por salir corriendo rápida, pero sigilosamente. No miré hacia atrás, no pensé en el terrible final que iba a tener aquel sirviente incaico al ayudarnos. Al cabo de unos minutos de recorrer el palacio buscando a mi familia, recuerdos aparecieron en mi mente, ahí aparecía él, aunque estos recuerdos no son claros, sé que solía jugar con él en mi infancia, era mi cómplice de juegos y travesuras pero que al crecer se dedicó únicamente a ser el peón de mi padre. Es así como llego acá al palacio del inca… era un espía Chimú.
Cada minuto que pasaba era una oportunidad menos para encontrar a mi familia. Llegue a un jardín hermoso lleno de flores de distintos colores que iluminaban todo el lugar, y a unos cuantos pasos de éste hallé un charco de sangre.
No era capaz de ver de dónde provenía esa sangre, era escalofriante saber de qué me había quedado totalmente sola en este mundo y mi familia ya había cruzado e ido a una segunda vida en el mundo de los dioses. Todos los guardias del palacio me buscaban y al no encontrar ninguna salida, le pedí con todas las fuerzas de mis entrañas ayuda al Dios Kon, que me cobije con su pelaje y que con sus enormes colmillos ahuyente a quien quiera mi mal y el de mi familia.
-¡Ayúdame Dios Kon y llévame a tu mundo celestial!                             
Ya ha dejado de llover, y la noche se torna llena de luces de distintos colores, la gente habla y no logro comprender ni una sola palabra, todos me quedan mirando extrañados y yo a ellos. No veo la luna ni las estrellas, solo mi instinto me hace caminar.
-¿En dónde estoy? ¿Dónde está mi familia? ¿Estaré en el mundo celestial? ¿o el mundo pintado en los murales como los que describían los antiguos de mi pueblo?
Esos animales me persiguen, están por todas partes, me quieren matar, me ahogan con su aliento de humo.
Camine todo la noche, mi fuerzas se marchitaban con cada paso que daba .Los primeros rayos de sol y la brisa cayeron sobre mi rostro, al levantarme vi el paisaje más aterrador que jamás hubiera imaginado.
-¡Oh no!¡ Éste  es mi pueblo en ruinas!
maymay! ¡pacatnamúchi! Chinchipichi! ¡Chicaguache! ¡chikitoymaimai! ¡ichucmuymuyco!  (FAMILIA)  
Grite hasta quedarme sin aliento, pero nadie me respondió. Corrí hacia mi palacio en ruinas, llorando inconsolablemente, desesperada y totalmente sola.
Después de varias horas de estar inconsciente, desperté rodeada por mucha gente que hablaba  y hablaba, mas sólo pude comprender… CHAN CHAN.



Fin



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